Cuando una mala copia de seguridad casi nos priva de Toy Story 2

Pese a que en su momento se intentó que se tratara como leyenda urbana, más tarde la propia Pixar reconoció que tuvo serios problemas con la producción de Toy Story 2.

Cristina Cueto

19/04/2022

woody

A estas alturas, todo el mundo ha visto ya Toy Story 2, o al menos, sabe de su existencia. Una película que llegó a estar nominada al Óscar, pero que estuvo a punto de fracasar antes de su estreno.

Corría el año 1998 cuando Pixar trabajaba en la película ‘Bichos’ a la par que en Toy Story 2. El equipo de trabajadores de la compañía en estas dos producciones era muy amplio, casi 400 personas y trabajaban de forma simultánea.

Todo ocurrió muy rápido, tal y como ha explicado a diversos medios Oren Jacob, entonces director técnico asociado de Toy Story 2. “Estábamos reunidos en el despacho de Larry Cutler junto con Larry Aupperle mirando un directorio donde estaban almacenados los elementos para el personaje de Woody como eran el sombrero, las botas, otros personajes, etc. De repente uno a uno empezaron a desaparecer sin dejar rastro".

Todo funcionaba con normalidad hasta que un miembro del equipo ejecutó por error un comando especial; el comando rm* el cuál se utiliza para borrar archivos desde el root principal

Por aquel entonces, todas las personas que trabajaban en un proyecto en Pixar (y en otras compañías) tenían acceso a todo el mismo, incluidos archivos principales. Para esto Pixar tenía un servidor central único como era Unix donde se guardaban todos los archivos. Todo funcionaba con normalidad hasta que un miembro del equipo ejecutó por error un comando especial; el comando rm* el cuál se utiliza para borrar archivos desde el root principal.

Nada más darse cuenta de lo que estaba sucediendo, se apresuraron a desconectar todo el sistema, pero el daño ya estaba hecho. La película había desaparecido al 90%.

En busca de la copia de seguridad

Rápidamente el equipo se dispuso a intentar recuperar el contenido de la copia de seguridad, cuando se toparon con el segundo problema. Al iniciar el proyecto se calculó un espacio para la copia de seguridad, 4GB. Un espacio que resultó ser insuficiente ya que cuando fue necesario acudir a ella, la película ocupaba 10GB, por lo que el contenido que se podía recuperar, no era válido.

Eran momentos de terror en las oficinas de Pixar, pues el trabajo de más de un año acababa de desaparecer y había que hacer lo imposible por llegar a tiempo a la fecha de estreno.

De repente, en una reunión para tratar de encontrar una solución, Galyn Susman, la por entonces directora técnica supervisora de Toy Story 2, comentó la posibilidad de que hubiera una copia de la película en su casa. Tras haber sido Madre, Susman estuvo unos meses trabajando desde casa, para lo que Pixar le facilitó una estación de trabajo de Silicon Graphics en su casa. El ordenador estaba conectado a la red local, ella trabajaba y recibía las actualizaciones incrementales a través de su conexión a Internet por RDSI. Si bien la última actualización que ella recibió era de hacía un par de semanas, ya era mucho más de lo que tenían en ese momento.

Galyn Susman, la por entonces directora técnica supervisora de Toy Story 2, comentó la posibilidad de que hubiera una copia de la película en su casa

Con la esperanza de tener la solución al problema, Jacob y Susman se subieron al coche rumbo a casa de ella. Al llegar, empaquetaron el ordenador con sumo cuidado, envolviéndolo con mantas y sujetándolo con los cinturones en la parte trasera del automóvil. La totalidad de los esfuerzos del equipo de Pixar, viajaba en coche hacia los estudios. Al llegar, un equipo de ocho personas trasladó el ordenador hasta la sala de máquinas. Ahora había que confiar en que se encendería al enchufarlo, y así fue. Conectaron el ordenador a la red y copiaron de inmediato todo el disco. La película estaba salvada.

No obstante, el trabajo de recuperación no terminó ahí. Se consiguieron verificar mediante ordenador unos 70.000 archivos pero quedaban aún 30.000 por comprobar y eso tocó hacerlo de forma manual. “Trabajamos unas 12 personas en turnos desde el viernes hasta el lunes por la mañana, sin parar, en turnos rotativos con comida y sacos de dormir” comenta Jacob a The Next Week. Tras eso, se reconstruyó el proyecto hasta casi su totalidad.

¿Buscamos culpables? 

Un punto a destacar, fue la capacidad de todo el equipo por trabajar en la misma dirección para salvar la película. “Si bien es cierto que hubo una reunión donde se comentó quién podría haber cometido el error del borrado, la discusión se trasladó rápidamente a cómo solucionar el problema” explicó Jacob. “Teníamos que recuperar la película y no podíamos perder tiempo buscando culpables”.

En un desastre como este, todo el personal de la compañía, desde directores técnicos hasta personal tuvieron que confiar los unos en los otros para solucionar el problema. Tras esto, el equipo se aseguró de modificar la estrategia de respaldo para asegurarse que algo así no volviera a ocurrir.

La importancia de contar con una buena copia de seguridad

Tener una copia de seguridad es una acción que no solo nunca está de más, sino que es casi obligatorio en las compañías. Al menos para tener la certeza de poder mantener la actividad de la empresa pase lo que pase. 

Nunca sabes cuando puedes verte afectado por un ciberataque ransomware o cuando un error humano puede echar a perder el trabajo de mucho tiempo atrás. La diferencia entre sufrir un pequeño contratiempo o perder todo puede salvarse teniendo un backup.

Si bien cuando ocurrió esta historia Pixar alegaba que era un mero rumor, más tarde terminó reconociéndolo e incluso haciendo un corto sobre la misma.